Viajar en autocaravana

¿Cómo es la experiencia de viajar en autocaravana?

Existen casi tantas formas y maneras de viajar por el mundo como prácticamente personas que lo habitan. La oferta y variedad hoy día son tan colosales que sería muy difícil, por no decir prácticamente imposible, encontrar una forma de conocer mundo que se adapte a nuestras necesidades, costumbres y exigencias. Entre toda esta vorágine de opciones, algunas lógicamente resuenan con más fuerza que otras. Y una de las más famosas, populares y mitificadas opciones de viaje que existen es viajar en autocaravana.

La cultura hippie y las películas familiares se han encargado durante décadas de romantizar el recorrer mundo a bordo de una autocaravana. Y lo cierto es que produce un cosquilleo de placer imaginarse como el dueño de una de esas casas con ruedas, recorriendo una carretera interminable con aire fresco del frente y los recuerdos de aventuras pasadas y equipaje en la parte de atrás, sin más fronteras que las meramente naturales. Pero para semblanza, vamos a intentar separarnos de ese espíritu romántico y analizar el fenómeno desde un punto de vista más objetivo. Veamos más de cerca que tienen para ofrecernos los viajes en autocaravana.

 

 

Viajar en autocaravana: reflexiones y tips

Cuando uno ve una autocaravana por primera vez, lo primero en lo que piensa es que un vehículo de ese tamaño no puede ser barato. Y si bien es cierto que todo vehículo cuenta con ofertas y planes de financiación que varían según la marca, antes de aventurarnos en sacar dinero de nuestros bolsillos para adquirir una debemos pensar en qué tipo de conductor de autocaravana vamos a ser: Si esporádico o frecuente.

Y es que podemos ser conductores esporádicos, queriendo decir esto manejar una autocaravana de manera muy ocasional. Por ejemplo un par de veces al año o incluso tres, aprovechando las correspondientes vacaciones del trabajo o un puente fortuito. Si sólo disponemos de esos momentos sueltos para ponernos al volante de una autocaravana, lo mejor es optar por una autocaravana de alquiler. De esta forma ahorraremos dinero y ganaremos la ventaja de poder elegir en cada salida la que mejor se adapte en tamaño y equipamiento a nuestras necesidades en ese viaje concreto. Si por la contra vamos a ser conductores frecuentes, queriendo esto decir que haremos uso de la autocaravana con bastante frecuencia o por una temporada bastante prolongada (se han dado casos de viajes de años) lo mejor será que nos convirtamos en propietarios de una.

Una vez sentado como adquirirla, es propio hablar de lo que se puede hacer con ella. Las autocaravanas son ideales para el turismo nacional, pero con el  acondicionamiento adecuado pueden ser preparadas para hacer turismo internacional dentro del continente. No obstante, los viajeros de autocaravana siempre recomiendan incursionar en su uso con viajes cortos e irlos haciendo paulatinamente más largos. Primero para aprender a manejarse con un vehículo que no es precisamente pequeño y ágil, y segundo porque viajando de esa manera aprenderemos progresivamente a manejarnos con la ruta: Que caminos coger con la autocaravana y cuales no, donde y cuando durante la ruta es mejor parar…

Una vez vayamos adquiriendo esta práctica, es idóneo saber que hacer con ella. Dado que la autocaravana nos provee de alojamiento donde quiera que la llevemos, lo lógico es utilizarla para visitar lugares que no nos proveen de alojamiento: Desiertos, bosques, montes, playas… Es para lo que lo usa la mayoría. Aunque se puede pasar por ellas con una autocaravana, no sería astuto usarla para visitar o alojarse en ciudades.

El límite de las autocaravanas son los viajes intercontinentales. Si bien es cierto que hay barcos y buques que pueden transportar en sus bodegas una autocaravana. Aunque hay aventureros que las han transportado, el coste de esta maniobra hace que salga más cómodo y económico alquilar una en el continente que visitemos si somos aficionados.

 

Conclusión

La autocaravana es el vehículo ideal del viajero empedernido porque nos permite vivir el viaje según nuestras propias reglas. Te permite prescindir de horarios de vuelos, trenes, autobuses… para marcar tu propio horario. Te permite prescindir de reservas en hoteles, pensiones, alojamientos… para hospedarte en el paraje que desees. Tú decides cuando arranca y se detiene el vehículo y cuando y cómo te sirve de alojamiento. Te sirve para pasar la noche y descansar en la parte del mundo que quieres visitar y no en el hospedaje más cercano. Con una autocaravana, tendrás el control de todos los elementos con los que un viajero puede contar en el llavero del vehículo.

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